Este barrio del que nadie quiere oir hablar está a unos cuantos centenares de metros de la sede del Gobierno de Cuba, no muy lejos de la casa de Raúl Castro, y bastante cerca de la UNICEF de Cuba.
Qué caprichosos maleantes son estos gobernantes cubanos! Con el dinero que le pagan al encargado de UNICEF en CUBA para que hable bien del castrismo les alcanza para mejorar definitivamente la vida de todas estas perdonas retratadas por el turista alemán Eivind Friedricksen.
En el Barrio El Fanguito, El Vedado, La Habana, Cuba. Foto: Eivind Friedricksen


